De seguro, la ‘pipol’ escucha las palabras “economía” o “finanzas” y quiere salir corriendo, porque cree que esto es solo para los economistas, los académicos o los expertos. Pero no, los temas económicos y financieros deberían importarnos a todos, pues son parte de nuestra vida diaria, aunque muchas veces no lo percibamos. Lo que sí es cierto es que, si se utiliza un lenguaje confuso o con muchos tecnicismos, no se podrá comprender con facilidad. Por otro lado, si desde la niñez, a través de la educación, se fortalecen las capacidades financieras de las poblaciones, no solo se fomentará una cultura saludable del ahorro, sino de la gestión adecuada de otros recursos como el tiempo y los servicios básicos para generar bienestar financiero individual y colectivo.
En Latinoamérica existen iniciativas que acercan la economía y las finanzas a la gente. En esta nota, te contamos las experiencias de dos países: Ecuador y Colombia. Desde la academia, Viviana Espinoza, directora de la carrera de Finanzas de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), comenta sobre los proyectos enfocados en fortalecer la educación financiera en Ecuador. Uno de ellos es la Global Money Week-GMW (La Semana Mundial del Dinero), trabajada desde 2023 de forma anual con la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria. Esta propuesta incluye actividades lúdicas, procesos de formación y capacitación dirigidos principalmente a estudiantes de bachillerato. El propósito es involucrar a los colegiales en una competencia individual y grupal de conocimientos financieros, experiencia que los faculta a transmitir estos aprendizajes a sus familias. Pero sin duda, el desafío para la academia es incidir en la política pública con el fin de que la población alcance bienestar financiero.
Desde el periodismo, el diario digital Primicias aborda los asuntos económicos de Ecuador para una audiencia no especializada, combinando datos e historias que trasladan al lector de un panorama general a situaciones particulares. Mónica Orozco, editora de Economía en Primicias, cuenta que en la sala de redacción se consideran tres aspectos para construir un reporte. Lo primero que se hace es aterrizar los temas macroeconómicos, que suelen ser muy técnicos, a la cotidianidad de la gente. “Lo que se debe pensar siempre es cómo esto le afecta”, pondera. El segundo paso es sustentar la temática con datos, pues no se trata solo de imaginar que algo podría incidir en la población con base en una experiencia personal. Son precisamente los datos el punto de partida para evidenciar un problema que debe ser tratado más a fondo. Por ello, el tercer paso es localizar testimonios de personas que estén atravesando esa problemática. Así, el dato refleja que no se trata de un caso particular y el testimonio traduce a las cifras en una realidad próxima. Además, si el tema lo amerita, se cierra la nota con recomendaciones de expertos.
En Colombia, el libro Economía para la pipol: Manual tranqui para manejar el dinero trata sobre impuestos, modelos tributarios, pensiones, liquidaciones en las empresas, mercado laboral, relación entre cambio climático y economía, tasas de interés, inflación, políticas económicas y otros asuntos que afectan a la gente común y corriente. Este texto segmentado en ocho capítulos fue escrito por tres jóvenes periodistas: Valerie Cifuentes, María Camila González y Angélica Gómez. Las tres son cofundadoras del medio digital Economía para la pipol, que desde hace cuatro años aterriza temas complejos de la macro y la microeconomía, las finanzas y los negocios en un lenguaje sencillo y con el dialecto colombiano en sus distintas cuentas de redes y medios sociodigitales (Instagram, Facebook, TikTok, X, YouTube, Spotify).

¿Cómo hablar de economía y finanzas a lo ‘chill’ desde la academia y las plataformas digitales?

La educación financiera más allá de la noción del ahorro
“La educación financiera no es solo un tema de ahorro. Es saber utilizar los recursos de manera apropiada, de invertir y ahorrar no solo dinero, sino también tiempo y servicios básicos”, esclarece Viviana Espinoza. Por eso, a los jóvenes se les enseña sobre la necesidad de mantener las finanzas en orden, qué son los ingresos, los gastos, el presupuesto, cuándo y por qué invertir. Estos conocimientos los llevan a desarrollar otras competencias como el trabajo colaborativo o bajo presión y una gestión óptima del tiempo, así como el manejo responsable de los distintos recursos. Para determinar esto, en los procesos de formación se realizan evaluaciones iniciales y finales a los estudiantes. Con la evaluación final se reconocen los conocimientos y las competencias que se lograron fortalecer, así también aquello que el estudiante puede trasladar a su ambiente familiar más cercano. Espinoza detalla que la metodología de la evaluación final aún no está totalmente definida y que su estructura está siendo trabajada con instituciones financieras y no financieras.
En otro aspecto, Espinozaseñala quelas distintas poblaciones con las que la carrera de Finanzas de la UTPL ha trabajado con un enfoque de formación diferenciado evidencian un desconocimiento generalizado de algunos elementos básicos sobre cultura financiera. Esto incluso ocurre con estudiantes universitarios que no siguen la carrera de Finanzas o con socios de cooperativas de ahorro y crédito. “El hecho de que se tenga un título de tercer nivel no garantiza que se tenga un conocimiento de la gestión de los recursos”, demuestra.
La docente puntualiza que las capacidades financieras tienen tres componentes importantes: conocimiento, comportamiento y actitud. En una comparativa regional, aunque los niveles de conocimiento de los habitantes de Ecuador no son tan bajos, en comportamiento y actitud se ubican por debajo de la media de los demás países latinoamericanos. “El comportamiento y la actitud son los que definen cómo nos relacionamos con el dinero”, precisa Espinoza. A esto adiciona que existen creencias acentuadas desde la niñez que reproducen la idea de que “el dinero es malo” o “no trae la felicidad”. Esto conlleva una relación negativa con el dinero, lo que hace inferir que de esa misma manera será usado. En cambio, si se lo ve como un mecanismo para tener libertad financiera, bienestar, mejorar a nivel profesional y personal, este recurso se utilizará de manera más inteligente.
Sobre el bienestar financiero en el país, este disminuyó sustancialmente en la población luego de salir de la pandemia de la COVID-19 y ante la actual crisis de seguridad que vive el país, expresa Espinoza. “La pregunta clave es: Si perdieras tu empleo: ¿Qué tiempo podrías mantenerte? Eso está relacionado con la libertad financiera”, ejemplifica.
De la experiencia en el ecosistema digital al papel
En 2025, Economía para la pipol pasó de lo digital a ofrecer también sus contenidos en un libro físico. El Observatorio Interuniversitario de Medios Ecuatorianos (OIME) conversó con dos de las autoras: Valerie Cifuentes y María Camila González, para conocer con más detalles sobre cómo surgió esta iniciativa.
María Camila indica que el libro se convierte en un medio para llegar a la gente con contenidos más profundos. Esa es la principal ventaja frente a lo que se publica en las plataformas digitales, donde sus estructuras exigen que los temas sean tratados de forma bastante breve para enganchar con los usuarios. En ese escenario, la obra textual no se hizo solo para los seguidores del medio digital, sino también para llegar al público offline, así como atender las angustias y las necesidades de comprensión sobre economía de distintas audiencias: las que están y no están en pantalla.
Para traducir las temáticas sobre economía a un lenguaje digerible, María Camila revela que esto demanda todo un proceso que inicia por entender aquello que se quiere explicar. Esto, a su vez, requiere una reportería periodística con entrevistas y lecturas de informes. Por eso, aunque los contenidos que se presentan en las redes digitalizadas se caracterizan por acoplarse a un formato muy light, detrás de este trabajo hay toda una investigación seria y rigurosa. “No son contenidos rápidos de hacer, como se cree. No se trata de replicar información, sino de entenderla para saberla contar”, resalta la directora ejecutiva de Economía para la pipol.
¿Cuáles son los temas económicos que más inquietan a la ‘pipol’?
El empleo, la jubilación o pensión

En Ecuador, el sistema de jubilación está administrado por el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). En su portal web se indica que se ofrecen tres modalidades, siendo la más común la jubilación por vejez. Las otras dos corresponden ainvalidez para personas que pierden su capacidad laboral o por discapacidad para los afiliados con condiciones especiales de salud. Los aportes económicos se realizan al IESS y son obligatorios para todos los trabajadores que se encuentran en relación de dependencia o para afiliados voluntarios. El aporte corresponde al 20.60% del Salario Básico Unificado (SBU). Este porcentaje es dividido entre el trabajador que aporta con el 9.45% y el empleador que paga el 11.15%.
Ahora bien, en Ecuador, hasta septiembre de 2025, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) informó que solo 25 de cada 100 personas tienen un empleo registrado en la seguridad social.Orozco explica que, a pesar de que el país no tiene las tasas más altas de desempleo (3.2% hasta octubre de 2025) en comparación con otros países de la región, la problemática que se enfrenta es la de la informalidad laboral. En octubre de 2025, la tasa de subempleo fue del 21.2% y la de empleo no pleno del 30.4%. Esto significa que más de la mitad de la población económicamente activa está en la informalización, lo que se convierte en un problema, pues quienes no tienen acceso a un contrato laboral, tampoco cuentan con seguridad social ni perciben un salario mínimo que para 2026 se fijó en USD 482. “Todo esto vulnera derechos laborales”, apunta la especialista en periodismo económico.
A lo antes expuesto, Orozco agrega que las personas, ante la falta de un empleo formal, también optan por lo que se conoce como “pequeños emprendimientos”, que en realidad encubren una forma de supervivencia sin ninguna garantía de dignidad. En cuanto al seguro social, argumenta que las múltiples deficiencias que presenta este sistema hacen que no resulte atractivo para sus beneficiarios, al punto que hoy en día hay quienes prefieren renunciar a su derecho de afiliación laboral, decisión que pone en riesgo el sostenimiento económico en la vejez, pues más allá del servicio de atención médica que aún brinda el IESS, está la jubilación. Es fundamental aclarar que los empleadores pueden enfrentar sanciones graves por no afiliar a sus empleados, aunque ellos lo pidan. Además, los trabajadores pueden realizar denuncias anónimas al IESS en caso de no ser afiliados.
Por otra parte, en julio de 2025, el Gobierno Nacional del Ecuador anunció la desvinculación de cinco mil funcionarios públicos. En ese contexto, proliferan en las plataformas digitales propuestas de trabajo fraudulentas que inclusive suplantan la identidad de instituciones públicas y privadas. Para proporcionarle a la ciudadanía información de calidad y oportuna, en el XSpace del OIME de septiembre se abordó la Desinformación y el mercado laboral en tiempos de despidos.
En Colombia, al igual que en Ecuador, uno de los temas que más inquieta a la sociedad son las pensiones. Valerie Cifuentes subraya que resulta complejo entender cómo funciona el sistema pensional en su país. “Según datos recopilados por Colpensiones, solo una de cada cuatro personas logra pensionarse; en el caso de las mujeres, la proporción disminuye a una de cada ocho. Esta cifra evidencia la brecha de género”, argumenta la directora creativa de Economía para la pipol.
Para Valerie, el desconocimiento es uno de los factores que juega en contra en el acceso a una pensión para la vejez, pues hay trabajadores que se encuentran en relación de dependencia, pero no saben que su empleador o empleadora debe pagarle una pensión. En el caso de quienes laboran de forma independiente, pueden asumir el pago por cuenta propia con el fin de garantizar su tranquilidad en una nueva fase del ciclo de vida que es la tercera edad y donde se es más vulnerable. De ahí la importancia de aprender a comunicar estos temas y hacer un call to action o llamado a la acción por parte de la ciudadanía.
La brecha de género en el mercado laboral

“En Colombia hay una brecha de género importante en el acceso al empleo. Las mujeres tienen menos oportunidades laborales que los hombres”, expone María Camila. Si bien reconoce que, con el paso de los años, esa brecha se reduce, todavía persiste. Sustenta que en momentos de crisis como la pandemia de la COVID-19 (2020), esa inequidad de género se incrementó. Las mujeres que estaban en el mercado laboral en ese período tuvieron que renunciar a sus trabajos para dedicarse a las tareas del hogar.
A lo anterior, se suma otra preocupación, pues en los últimos tiempos, en Colombia, se evidencia un porcentaje creciente de mujeres que están dejando de buscar trabajo para dedicarse solo a los oficios del hogar. María Camila afirma que esta dinámica incide en la economía del país. “Hay economistas y analistas de datos que sostienen que, si hay más mujeres participando en el mercado laboral, la economía nacional crece un montón”. A pesar de ello, considera que, además de garantizar su participación, es importante que existan políticas públicas para que no se las sobrecargue con las tareas de cuidado en el hogar, las mismas que deberían ser compartidas de manera equilibrada entre todos los miembros de la familia o recibir asistencia particular.
Hablar de economía en perspectiva de género implica para Valerie no solo pensar que incluir a las mujeres en el mercado laboral es fructuoso para la economía del país, sino también mirar los beneficios sociales y equitativos. “Tener un ingreso nos permite a las mujeres tener más herramientas para tomar decisiones sobre si permanecemos en una relación o no y en qué condiciones. No tener autonomía económica nos hace más propensas a la violencia de género y es más difícil salir de esas circunstancias”, reflexiona.
En territorio ecuatoriano, la brecha de género laboral también sigue siendo una problemática estructural que afecta la equidad y el desarrollo económico del país. De acuerdo con cifras del INEC, en septiembre de 2025, la tasa de ocupación de los hombres fue del 57,67% frente al 42,33% de las mujeres. Para Mónica Orozco, la participación de las mujeres en el mercado laboral está vinculada a un problema cultural, pues son ellas las que dedican más horas a las tareas del hogar en contraste con los hombres. “Eso puede ser visto como una traba”, acentúa. Por otro lado, la brecha no es solo laboral, sino también salarial. En ese sentido, señala que en el sector privado no hay transparencia con los salarios; eso podría ocultar las diferenciaciones en las remuneraciones según el género. También cita un informe del Banco Mundial que determina con base científica que las empresas que tienen mujeres en cargos directivos son más exitosas que otras compañías, además de que la economía es más dinámica en el tiempo cuando se reducen las brechas de género.
¿Cómo la economía y las finanzas inciden en las decisiones que se toman en las urnas?

Economía para no votar a ciegases uno de los capítulos del libro y su propósito es contarle a la gente cuál es el vínculo de las propuestas y las decisiones de los políticos con la economía de la población. Así lo aclara María Camila, quien sintetiza que “cualquier voto puede impactar nuestro bolsillo”. Asimismo, en ese apartado se cuenta la historia de los modelos económicos que se han implementado en Colombia, así como en otros países de América Latina y del mundo, para describir cómo se ha configurado la economía que en la actualidad se está viviendo.
Valerie agrega que, en época electoral, las candidaturas apelan a las emociones de la ciudadanía y realizan propuestas demagógicas como suprimir ciertos impuestos, entregar un número cuantioso de casas, entre otras que supuestamente beneficiarían el bolsillo del pueblo. Complementa que conocer el modelo económico que quieren ejecutar quienes aspiran a dirigir el país es fundamental para saber hacia dónde pretenden conducir al país. De ahí que, para tomar decisiones informadas, el llamado es buscar fuentes de información confiables sobre todos los asuntos de interés público.
Un ejemplo de cómo se utiliza la economía con fines electorales en Ecuador se evidenció durante las Elecciones Generales de 2025. El entonces presidente-candidato Daniel Noboa anunció el 28 de marzo, apenas 15 días antes de la segunda vuelta presidencial, la entrega de cinco bonos gubernamentales. Estos beneficios, destinados a productores agrícolas, emprendedores, familias vulnerables, propietarios de negocios populares, jóvenes, policías y militares, representaron un gasto aproximado de USD 560 millones para el Estado ecuatoriano. La medida fue ampliamente difundida por medios de comunicación como Teleamazonas y generó debate sobre el uso de recursos públicos en el contexto electoral.
De acuerdo con el análisis de la periodista económica Orozco, Ecuador tiene un problema de déficit fiscal, debido a la caída de la producción petrolera y a la falta de cobro de ciertos tributos. Cuestiona que, pese al “hueco fiscal” que afronta el país, el actual Gobierno decidió entregar bonos que generaron egresos de millones de dólares, lo que provocó un “salto en el gasto público” durante la campaña electoral. “Se entregaron esos bonos que, si bien pueden beneficiar a una parte de la población, todavía tenemos una crisis grave de salud…”, anota. Por eso, considera que es importante preguntarse si este tipo de ayudas económicas surgen en un contexto técnico o político y si con ello se van a solucionar problemas estructurales como la pobreza.
Al respecto, Viviana Espinoza ratifica que cuando se toman decisiones políticas, estas también tienen una afectación económica y, en consecuencia, un impacto sobre el bienestar de la vida de la población. “La sociedad ecuatoriana no tiene un bienestar financiero porque está preocupada si va a llegar a fin de mes… o si podrá o no mantener su trabajo, y eso también afecta la votación. Mientras más educados estemos financieramente, vamos a poder tomar mejores decisiones”, concluye la catedrática.
¿Después de esta nota qué pienso sobre la economía y las finanzas?

Sin duda, la economía y las finanzas atraviesan distintos aspectos de la vida diaria y, tanto en Ecuador como en Colombia, se comparten situaciones similares,donde las desigualdades económicas, lejos de reducirse, se han acrecentado aún más. La buena noticia es que desde el periodismo y la academia se generan herramientas que conectan los diversos temas económicos y financieros con la gente.
Dejando de lado la mirada positivista de que “dato mata relato”, lo económico y lo financiero no se reducen a lo numérico, pues hay historias que contar desde el periodismo y la comunicación. Con este enfoque es posible decir que el dato se sostiene con el relato y el relato con el dato. Al tomar las cifras, contextualizarlas y ponerles rostro, los asuntos económicos y financieros se vuelven accesibles al público.

Glosario
- Chill: palabra que se volvió popular entre los jóvenes para indicar relajación o tranquilidad.
- Light:ligero
- Público offline: personas que no están conectadas o solo consumen contenidos a través de la Internet.
Tatiana Sandoval Pizarro
OIME News–Facso/UCE
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Redacción | Ilustraciones